CÓMO LA CIA UTILIZÓ VAMPIROS PARA LUCHAR CONTRA LOS COMUNISTAS
😱 A comienzos de la década de 1950, durante la insurgencia del movimiento Hukbalahap en Filipinas, la CIA envió al teniente coronel Edward G. Lansdale, un antiguo publicista convertido en oficial de la Fuerza Aérea y especialista en operaciones encubiertas. Convencido de que el miedo podía ser más eficaz que las armas, Lansdale se convirtió en uno de los principales pioneros de la guerra psicológica moderna.
Su equipo estudió el folclore local para convertir las creencias populares en un arma. En una operación, aviones sobrevolaban las aldeas difundiendo supuestas maldiciones en tagalo a través de altavoces. En otra, pintaban misteriosos «Ojos de Dios» en las casas de quienes colaboraban con la guerrilla, sembrando la sensación de que alguien vigilaba todos sus movimientos. Sin embargo, la operación más famosa estuvo inspirada en el aswang, una criatura del folclore filipino comparable a un vampiro.
Según diversos testimonios, un guerrillero Huk fue capturado, asesinado y abandonado con dos perforaciones en el cuello para simular el ataque de un aswang. Cuando sus compañeros encontraron el cadáver, el miedo hizo el resto: abandonaron la zona convencidos de que la criatura rondaba los alrededores. Aunque algunos detalles del episodio siguen siendo objeto de debate entre los historiadores, el empleo del folclore y la superstición como herramientas de guerra psicológica por parte del equipo de Lansdale está ampliamente documentado.
Tras su misión en Filipinas, Lansdale continuó trabajando para la CIA como asesor político y participó en otras operaciones durante la Guerra Fría.
